Los hombres con incontinencia leve experimentarán ligeras descargas al toser o reír, mientras que los hombres con incontinencia avanzada experimentarán pérdidas continuas.
La incontinencia urinaria limita la vida del hombre y genera sentimientos de temor y vergüenza. Es frecuente que los hombres que padecen incontinencia eviten las actividades sociales por miedo a experimentar una pérdida de orina en público.
Las actividades deportivas también generan temor porque es en los momentos de esfuerzo físico cuando más probablemente pueda suceder la pérdida de orina.